Un buen facilitador, ¿nace o se hace?

Un buen facilitador, ¿nace o se hace?


Similar a la pregunta de ¿un líder nace o se hace? La pregunta nos permite analizar lo que diferencia al facilitador profesional de los expertos de otras áreas.

Muchos dirían que es tanto uno como lo otro. Es decir, un buen facilitador requiere desarrollar tanto habilidades técnicas/metodológicas además de acumular conocimientos téoricos y experiencia. Sin embargo, hay algunos que consideran que un buen facilitador debe tener un perfil muy particular para ser exitoso. ¿Entonces nace o se hace?

Así que viene la parte interesante, ¿estás listo para evaluarte? Verifica cómo respondes a las siguientes preguntas.

  1. Durante las reuniones y en las sesiones de trabajo, ¿eres capaz de estar presente sin distraerme y enfocarme en lo que está ocurriendo en el grupo?
  2. Puedes identificar cuando las personas del grupo están incómodas con lo que ocurre en el grupo.
  3. ¿Sabes como hacer observaciones neutrales, evitando los juicios y sin interpretaciones?
  4. ¿Respetas al grupo en su proceso y su ritmo de trabajo?
  5. ¿Eres capaz de identificar tus propias emociones y de los demás?
  6. ¿Eres bueno conectando con los demás?
  7. ¿Sabes cómo ayudar al grupo a reflexionar sobre el significado de sus experiencias?
  8. ¿Sabes cómo hacer las preguntas indicadas en el momento correcto?

Si analizamos cada una de estas preguntas algunas parecen competencias o habilidades muy técnicas, sin embargo otras parecen muy ligadas a la personalidad del individuo. Ciertamente el disfrutar interactuar con personas pudiera parecer una ventaja distintiva para ser un buen facilitador.  Pero por otro lado, alguien que es excesivamente inclusivo y que busca la aprobación de los demás con dificultad podría retar al grupo y hacer que llegue a un acuerdo. Así que una personalidad que parecería una ventaja bien pudiera no serlo.

A lo largo de los años he conocido a facilitadores que han surgido de muy diversas fuentes. He conocido médicos, abogados, ingenieros, profesores, sociólogos y hasta contadores. Algunos son extrovertidos y les encanta hablar en público, y otros son introvertidos con una enorme capacidad para ayudar a un grupo a reflexionar.

Unos trabajan en organizaciones comunitarias y en ONG’s de nivel mundial, cuando otros trabajan para el gobierno o para empresas como Boeing o las grandes farmacéuticas.

Todo esto me ha llevado a la conclusión que algunas competencias que pueden identificarse como innatas como la empatía y el desapego, en realidad pueden desarrollarse para uno poder convertirse en un buen facilitador. La Asociación Internacional de Facilitadores se dió a la tarea de identificar estas competencias clave para ser un buen facilitador y de promover su uso en todo el mundo.

Al final del día es la voluntad del individuo de ayudar a un grupo a alcanzar sus objetivos lo que lo convierte a uno en un verdadero facilitador.

Y a ti, ¿qué competencia o habilidad te gustaría desarrollar?

Si te gustaría continuar o comenzar tu camino en la facilitación de grupos te recomiendo nuestros webinars gratuitos y nuestros talleres donde seguramente acumularás conocimiento y experiencia que te ayudarán a responder los retos de tu equipo.

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FUENTES:

https://www.huffingtonpost.com/entry/quiz-do-you-have-what-it-takes-to-be-a-facilitator_us_592427c3e4b0b28a33f62f53

https://www.mindtools.com/pages/article/RoleofAFacilitator.htm

https://www.td.org/insights/are-you-an-effective-facilitator

https://www.pmi.org/learning/library/four-techniques-facilitate-project-meetings-7249

 

Héctor Villarreal

Publicado por Héctor Villarreal

Kunlaboro® es una empresa de consultoría en productividad de equipos. Nos especializamos en el entrenamiento de competencias colaborativas, para que los equipos alcancen su máximo potencial.